Enfermería:
Para Nightingale, toda mujer, en algún momento de sus vidas, ejercería de enfermera de algún modo, ya que la enfermería consistía en hacerse responsable de la salud de otras personas.
Su idea principal era que toda mujer debe recibir formación para poder cuidar un enfermo y que las enfermeras que proporcionan una atención sanitaria preventiva necesitan una formación aún más amplia. Las enfermeras debían ser excelentes observadoras de los pacientes y de su entorno. Las enfermeras con formación debían realizar una vigilancia continua.
·Persona:
Nightingale hacía referencia a la persona como paciente. Las enfermeras realizaban tareas para y por el paciente y controlaban el entorno de este paciente para favorecer su recuperación. Se enseñaba a las enfermeras a preguntarle sus preferencias, poniendo de manifiesto la creencia de que Nightingale veía a cada paciente como un individuo.
Ella hizo especial hincapié en que la enfermera debía mantener siempre el control y la responsabilidad sobre el entorno del paciente, sobre las elecciones y las conductas personales. Nightingale respetaba a las personas de diversos orígenes sin emitir juicios sobre su nivel social. Su convicción sobre la necesidad de enfermeras laicas apoya el respeto por las personas sin emitir juicios originados por sus creencias religiosas o por la falta de ellas.
·Salud:
Definió salud como la sensación de sentirse bien y la capacidad de utilizar al máximo todas las facultades de la persona.
Contemplaba la enfermedad como un proceso reparador que la naturaleza imponía debido a una falta de atención. Utilizó el término naturaleza como sinónimo de Dios. Este empleo se veía respaldado por las creencias religiosas del unitarismo. Concebía el mantenimiento de la salud por medio de la prevención de la enfermedad mediante el control del entorno y la responsabilidad social. Describió la enfermería de salud pública moderna y el concepto de promoción de salud.
·Entorno:
Según Fitzpatrick y Whall, describen el concepto de entorno según Nightingale como “aquellos elementos externos que afectan a la salud de las personas sanas y enfermas e incluyen desde la comida y las flores hasta las interacciones verbales y no verbales con el paciente”. No se excluye prácticamente ningún elemento del mundo del paciente. Aconsejaba a las enfermeras a crear y mantener un entorno terapéutico que mejoraría la comodidad y recuperación.
Creía que los enfermos se beneficiarían física y mentalmente de las mejoras del entorno. Las enfermeras podrían ser el instrumento para cambiar el estatus social de los pobres, al mejorar sus condiciones de vida físicas y psicológicas.
La madre de Nightingale había visitado y atendido a familias pobres en las comunidades que rodeaban sus propiedades; Nightingale la acompañó en estas visitas cuando era niña, y las continuó realizando hasta que fue una anciana.
Moral de profesión enfermería: Aunque apenas escribió sobre relaciones interpersonales, excepto en lo concerniente a su influencia en los procesos reparadores del paciente, escribió mucho sobre la "vocación" de la enfermera y la necesidad del compromiso con su propio trabajo. Consideraba que las enfermeras debían comportarse como mediadoras en el plano moral en su relación profesional con los pacientes. Aportó a la milenaria ética medica tradicional hipocrática (no dañar y hacer el bien) dos principios éticos en los que se demuestran sus propias convicciones morales: el principio de la confidencialidad (guardar el secreto de las confesiones de sus pacientes) y el principio de la veracidad (decir la verdad aunque ello pudiera implicar el asumir públicamente un error cometido por la enfermera). Abogó por tomar en cuenta las opiniones de los pacientes en las decisiones donde ellos estaban involucrados, y reclamaba de las enfermeras el evitar la indecisión o los cambios no fundamentados de opinión, que consideraba mucho más perjudiciales para el paciente que si éste tuviera que asumir las decisiones por sí solos, sin la ayuda de la enfermera.
Educación en Enfermería:
Enseñanza específica para cuidar a los enfermos y para impartir cuidados sanitarios preventivos, en centros de salud pública. Abogó por la independencia de las escuelas de enfermería con respecto a los hospitales. Estaba convencida de que un buen ejercicio profesional sólo podía provenir de una completa formación (instrucción en los principios científicos y la experiencia práctica para dominar las técnicas).
APORTE A LA EDUCACION ENFERMERA
A mediados del siglo XIX Florence Nightingale expresó su firme convicción de que el conocimiento de la enfermería -no sólo su práctica- era intrínsecamente distinto del de la ciencia médica. En este marco, definió la función propia y distintiva de la enfermera (colocar al paciente en las mejores condiciones para que la naturaleza actúe sobre él) y defendió la idea de que esta profesión se basa en el conocimiento de las personas y su entorno (base de partida diferente a la tradicionalmente utilizada por los médicos para su ejercicio profesional).
En la actualidad los principios de Nightingale aún están vigentes. Los aspectos de su teoría que versan sobre el entorno continúan formando parte del actual cuidado de enfermería.
Los principios de Nightingale sobre la formación enfermera sirvieron de modelo universal para las primeras escuelas de enfermería y que aún pueden observarse en los actuales programas educativos de enfermería.
Los conceptos que Nightingale identificó sirven como base para la investigación moderna, lo que representa un aporte a la ciencia y a la práctica enfermera moderna.
La teoría de Nightingale se ha utilizado para proporcionar directrices generales a las enfermeras, aunque las actividades específicas ya no son relevantes, la universalidad y la atemporalidad de sus conceptos (enfermera, paciente, y entorno) siguen vigentes.
APLICACIÓN EN LA RELACIÓN ENFERMERO-PACIENTE-FAMILIA
La teoría de Nightingale incluye tres tipos de relaciones posibles:
1. Entorno-paciente
2. Enfermera-entorno
3. Enfermera-paciente
Creía que el entorno era causante principal de la enfermedad en el paciente; no solo reconoció la peligrosidad del entorno, sino que también hizo hincapié en que un entorno adecuado es beneficioso para la prevención de enfermedades.
La práctica enfermera incluye diferentes modos para la manipulación del entorno que sirvan para potenciar la recuperación del paciente. La higiene, la iluminación, ventilación, temperatura y ruidos son elementos a identificar para ser controlados. Además, en sus escritos describe la disposición de la habitación del enfermo en relación al resto de la vivienda, y a su vez, la relación de la vivienda con el barrio.
La relación enfermera-paciente es la relación menos definida por Florence. Pero, de todos modos, propone la cooperación y la colaboración entre enfermera y paciente en sus escritos. Habla sobre los patrones alimentarios del paciente y sus preferencias, el bienestar que le puede proporcionar al paciente la presencia de un animal de compañía, evitar al paciente angustias emocionales y la conservación de la energía mientras que se permite que el paciente realice su autocuidado. Otra de sus aportaciones hace referencia a la necesidad de la atención domiciliaria, las enfermeras que prestan sus servicios en la atención a domicilio deben de enseñar a los enfermos y a sus familiares a ayudarse a sí mismos a mantener su independencia.
FLORENCE Y SU UBICACIÓN DENTRO DE LOS PARADIGMAS DE LA Enfermería
Analizando los distintos paradigmas que han guiado la actuación de la enfermería a lo largo de la historia, encontramos que la teoría de Florence Nightingale se refleja en relación al Paradigma de la Categorización, dicho paradigma comienza a desarrollarse a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Según este paradigma los fenómenos son divisibles en categorías, clases o grupos definidos, que se consideran como elementos aislables o manifestaciones simplificables. El desarrollo de los conocimientos se orienta hacia el descubrimiento de leyes universales. Aplicado al campo de la salud adquiere una visión lineal, orientada hacia una búsqueda de un factor casual como base de todos sus elementos, responsable de la enfermedad.
En este paradigma se distinguen dos orientaciones: la centrada en la orientación hacia la salud pública y la centrada en la orientación hacia la enfermedad unida a la práctica médica. A Nightingale se la ubica dentro de la primera orientación ya que esta se caracteriza por la utilización de principios de higiene pública, de conocimientos estadísticos comparativos y por una educación formal de formación práctica. El desarrollo de la teoría del entorno de Florence permite relacionarla con esta orientación ya que se basa en que la actividad de la enfermera se dirija hacia la persona y su entorno con la intención de mantener y recuperar la salud, prevenir las infecciones y las heridas, enseñanza de modos de vida sana y control de las condiciones sanitarias.
BIBLIOGRAFÍA
1. Ann Marriner Tomey y Martha Raile Alligood (2007). Modelos y teorías en enfermería, Cap. 1 y Cap. 6. Editorial Servier Sciencie.
2. MSc. María del Carmen Amaro Cano. “Florence Nightingale, la primera gran teórica de enfermería”. Rev. Cubana de Enfermería Vol. 20 No 3 Septiembre - Diciembre 2004.
3. BARROSO ROMERO, Zoila y TORRES ESPERON, Julia Maricela. Fuentes teóricas de la enfermería profesional: Su influencia en la atención al hombre como ser biosicosocial. Rev. Cubana Salud Pública [online]. 2001, vol.27, n.1 citado 2012-05-13], pp. 11-18. Disponible en: <http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-34662001000100002&lng=es&nrm=iso>. ISSN 0864-3466.
4. VELAZQUEZ AZNAR
APLICACIÓN EN LA RELACIÓN ENFERMERO-PACIENTE-FAMILIA
La teoría de Nightingale incluye tres tipos de relaciones posibles:
1. Entorno-paciente
2. Enfermera-entorno
3. Enfermera-paciente
Creía que el entorno era causante principal de la enfermedad en el paciente; no solo reconoció la peligrosidad del entorno, sino que también hizo hincapié en que un entorno adecuado es beneficioso para la prevención de enfermedades.
La práctica enfermera incluye diferentes modos para la manipulación del entorno que sirvan para potenciar la recuperación del paciente. La higiene, la iluminación, ventilación, temperatura y ruidos son elementos a identificar para ser controlados. Además, en sus escritos describe la disposición de la habitación del enfermo en relación al resto de la vivienda, y a su vez, la relación de la vivienda con el barrio.
La relación enfermera-paciente es la relación menos definida por Florence. Pero, de todos modos, propone la cooperación y la colaboración entre enfermera y paciente en sus escritos. Habla sobre los patrones alimentarios del paciente y sus preferencias, el bienestar que le puede proporcionar al paciente la presencia de un animal de compañía, evitar al paciente angustias emocionales y la conservación de la energía mientras que se permite que el paciente realice su autocuidado. Otra de sus aportaciones hace referencia a la necesidad de la atención domiciliaria, las enfermeras que prestan sus servicios en la atención a domicilio deben de enseñar a los enfermos y a sus familiares a ayudarse a sí mismos a mantener su independencia.
FLORENCE Y SU UBICACIÓN DENTRO DE LOS PARADIGMAS DE LA Enfermería
Analizando los distintos paradigmas que han guiado la actuación de la enfermería a lo largo de la historia, encontramos que la teoría de Florence Nightingale se refleja en relación al Paradigma de la Categorización, dicho paradigma comienza a desarrollarse a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Según este paradigma los fenómenos son divisibles en categorías, clases o grupos definidos, que se consideran como elementos aislables o manifestaciones simplificables. El desarrollo de los conocimientos se orienta hacia el descubrimiento de leyes universales. Aplicado al campo de la salud adquiere una visión lineal, orientada hacia una búsqueda de un factor casual como base de todos sus elementos, responsable de la enfermedad.
En este paradigma se distinguen dos orientaciones: la centrada en la orientación hacia la salud pública y la centrada en la orientación hacia la enfermedad unida a la práctica médica. A Nightingale se la ubica dentro de la primera orientación ya que esta se caracteriza por la utilización de principios de higiene pública, de conocimientos estadísticos comparativos y por una educación formal de formación práctica. El desarrollo de la teoría del entorno de Florence permite relacionarla con esta orientación ya que se basa en que la actividad de la enfermera se dirija hacia la persona y su entorno con la intención de mantener y recuperar la salud, prevenir las infecciones y las heridas, enseñanza de modos de vida sana y control de las condiciones sanitarias.
BIBLIOGRAFÍA
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2. MSc. María del Carmen Amaro Cano. “Florence Nightingale, la primera gran teórica de enfermería”. Rev. Cubana de Enfermería Vol. 20 No 3 Septiembre - Diciembre 2004.
3. BARROSO ROMERO, Zoila y TORRES ESPERON, Julia Maricela. Fuentes teóricas de la enfermería profesional: Su influencia en la atención al hombre como ser biosicosocial. Rev. Cubana Salud Pública [online]. 2001, vol.27, n.1 citado 2012-05-13], pp. 11-18. Disponible en: <http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-34662001000100002&lng=es&nrm=iso>. ISSN 0864-3466.
4. VELAZQUEZ AZNAR, Anahy y DANDICOURT THOMAS, Caridad. “Florence Nightingale. La dama de la lámpara (1820-1910)”. Rev Cubana Enfermer [online]. 2010, vol.26, n.4, pp. 166-169. ISSN 0864-0319.
Marriner, A. y Raile,M. Modelos y teorías en enfermería. Barcelona, 2007
Nightingale, F. Notas de Enfermería, qué es y qué no es. Barcelona: Masson, 1990
, Anahy y DANDICOURT THOMAS, Caridad. “Florence Nightingale. La dama de la lámpara (1820-1910)”.
Rev Cubana Enfermer [online]. 2010, vol.26, n.4, pp. 166-169. ISSN 0864-0319.
Marriner, A. y Raile,M. Modelos y teorías en enfermería. Barcelona, 2007
Nightingale, F. Notas de Enfermería, qué es y qué no es. Barcelona: Masson, 1990


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